La nueva idea del mes, la que no sé quien sacó del sombrero lleno de ideas sin encuadernar, propone cambiar la constitución para limitar la fianza. Otra idea que suena bien si no la miras de cerca. Lo que a mí me parece es que si vamos a cambiar la constitución y limitar los derechos civiles para asustar al criminal en potencia debemos hacerlo bien de una vez. Debemos reinstalar la pena de muerte con ejecuciones por la horca en la plaza del pueblo donde nació el convicto. Se alcanzan varias cosas con cada ahorcado. Primero, no hay que seguirle dando ropa, zapatos, casa y comida. Punto y san se acabó. Una economía de cientos de miles de dólares versus cada sentencia de por vida. Dos, se le mete miedo al criminal al ver de verdad cómo es que se muere la gente con las patas brincando y tres, se entretiene al público tal como en la época de la guillotina. Se podrían comenzar las fiestas patronales con el ahorcamiento. Una musiquita, quizás de reggaetón para atraer al público jov...
Puerto Rico es una isla en algun lugar del mar caribe cuyos habitantes insisten es un país.