Los partidos políticos y sus lideratos han sustituido la buena gobernanza por la persecución de un estatus. ¡Todos! Fundamentarse en su ideología partidista reduce su función social a la de ganar elecciones abandonando la responsabilidad de adelantar la condición de vida de los que vivimos en la Isla. El resultado ha sido una deuda descomunal, por largo tiempo aprobada y estimulada por los partidos. El espejismo de un estado libre y asociado se ha desvanecido pero la realidad de la propuesta estadista se detiene en los slogans publicitarios. Como si la bienandanza económica y el buen gobierno se infunden mágicamente con la estadidad. Sin ánimo de criticar esa gran nación, pero nos debemos preguntar ¿porque el boricua que vive en EEUU es más nacionalista que él que vive aquí? Pretender caracterizar como un malgasto de dinero una investigación/auditoria sobre los $72 mil ...
Puerto Rico es una isla en algun lugar del mar caribe cuyos habitantes insisten es un país.