La estadidad como panacea a todos los problemas de Puerto Rico es una falsedad. ¿Por qué? Porque vamos a seguir siendo puertorriqueños, no va haber un acto de magia que de pronto arregle las carreteras, arregle la transportación pública, elimine la economía subterránea, induzca a los políticos a ser honrados, eleve la policía a un cuerpo de investigación ejemplar, haga eficiente el sistema judicial, desaparezca la pobreza, mejore la calidad de la televisión o le preste a Maripilli lo que Madre Natura no le dio. Lo único que va a pasar es que el Partido Popular se llamará Demócrata y el PNP se llamará Republicano. Pero van a ser los mismos cuarenta ladrones de Alí Babá que estarán ocupando los puestos políticos, malgastando el dinero que nos quitan por impuestos y disfrutando de la buena vida que ellos mismos se legislan. Igual que ahora. Eso es lo primero. Lo segundo es la verdad histórica. Ni los esquimales, ni los hawaianos, ni los indígenas norteamericanos, ni los mejicanos ...