El irrisorio absurdo de estas elecciones me obliga a reconsiderar mi opinión estándar sobre el NO VOTAR como protesta. Hasta ahora, para mí, hacer una protesta por abstención, es una contradicción. Los 100,000 o 300,000 o 500,000 que no fueron a votar no se contabilizan. La ausencia de votos se va, simplemente, a cualificar como un porcentaje estadístico más bajo que el promedio. ¡Y ya! No hubo protesta. Solo vagancia. Sí, estoy de acuerdo con hacer de estas elecciones una protesta. Pero, ¿cómo hacerlo para que a los políticos les duela? ¿Para que sea obvio el rechazo? ¿Cómo hacerlo para que sea aceptable tanto para los correligionarios fieles a su candidato pero molestos con su partido? Y que a la vez se complazcan todos los que desean meterles un dedo en el ojo a nuestros astutos líderes políticos. ...
Puerto Rico es una isla en algun lugar del mar caribe cuyos habitantes insisten es un país.