Skip to main content

Posts

Showing posts with the label El Estatus Politico

Puerto Rico Nunca Sera Estado: Tres Razones

Tres Razones de Fundamento del Por Qué Puerto Rico Nunca Va a Ser Estado .             Los proponentes de la estadidad para Puerto Rico claman a viva voz que la estadidad está a la vuelta de la esquina. La estadidad federada es el único de los estatus propuestos por los partidos que no tiene vuelta atrás. Por eso es sumamente importante dejar claro que esa propuesta es solo un engaño de los que propulsan la estadidad. Puerto Rico nunca va a ser aceptado como estado. Las razones son tan sencillas como lo son de fundamentales. Primera Razón             Históricamente el proceso de conversión de territorios en estados de la unión, comienza con la usurpación territorial de los que viven en el lugar y la invasión sistemática de pobladores gringos. Tal como está haciendo Israel en los territorios palestinos. Una vez la población inmigrante adquiere un población numéricam...

¿Será posible?

Desde siempre, me ha provocado mucha curiosidad aquellos que se llaman anexionistas o estadistas en la lengua común, que no saben inglés, nunca han vivido en el norte, ni sentido en carne propia el discrimen contra quien tiene aspecto de latino. Sin hablar de los que tienen la piel un poco oscura. Hasta los de ‘piel canela’ se consideran negros por allá. Y sobre el discrimen contra esa noble raza no hay debate posible. Quizás la explicación a esta aparente contradicción de intereses esté en Disney. Fueron con sus hijos a Disney y encontraron un mundo maravilloso repleto de sonrisas, agrados a granel con un orden y amabilidad impresionante. Pero lo que nunca vieron fue el mundo subterráneo de esos parques. Donde los empleados trabajan como esclavos, mal pagos, bajo un régimen de supervisión exigente y humillante. Al menos eso me han dicho varios que han trabajado allí. Completando la metáfora, es como la imagen que recibimos de los Estados Unidos de América por vía de ...

El 19%

Recientemente la prensa impresa reportó sobre un evento legal en Arizona. Alejandrina Cabrera de San Luis, Arizona, fue destituida por orden judicial de su candidatura a la Asamblea Municipal de ese pueblo por no saber suficiente inglés. La ley en Arizona exige que todo candidato para un puesto electivo tenga que saber inglés. No define cuan de bien tiene que saber el idioma. Solo que tiene que saber el idioma. Fue la Corte quien determinó que doña Alejandra no dominaba el idioma. Al menos eso fue lo que le pareció al Juez. Y la Corte Suprema del estado ratificó esa determinación. Eso me llevó a imaginar que podría suceder si la Isla se convierte en estado federado. Sabemos que en Puerto Rico solo el 19% de los residentes saben inglés. Hay otro limitado por ciento, que pueden comunicarse de forma simple sobre algo como ¿dónde está el baño? ¿Qué hora es? Y ¿cuánto cuesta la T-shirt? Pero la inmensa mayoría solo conocen los anglicismos que usamos en español y leer los nombres de los...

¿Constitución? ¡Qué! ¿El Puente?

Yo no me atrevo a decir si es o no verdad. Pero me parece haberlo leído o escuchado de buena tinta. Es una de las tantas cosas de nuestra historia del siglo XX que nadie sabe por seguro. Bueno, el asunto es el siguiente, se dice que cuando la Asamblea Constitucional que se organizó en la Isla para aquella época aprobó una Constitución para gobernar a Puerto Rico, esa Constitución se tuvo que someter al congreso de allá para aprobación. Ahora viene lo interesante, y se dice que ese congreso quitó y cambió artículos de la constitución que no les parecía bien. Sin más ni menos. Podríamos argumentar que la Constitución de Puerto Rico es en realidad una ley aprobada por el congreso federal. ¿Verdad? Entonces, interpreto yo, que si los ciudadanos regidos por esa constitución quieren cambiar algo en esa constitución tiene que llevar el cambio sugerido para ver si ellos allá lo aprueban. ¿Cierto? Hasta aquí estamos bien. Ahora, nuestros astutos legisladores quieren hacerle un manojo de cambios...

Espejismo

En la prensa, no tan reciente, dos gobernadores retirados pero nunca callados, publicaron sendas columnas. El primero explicando la inevitabilidad del ELA y el otro refutando la existencia del mismo. PERMANENTE repetía uno y ¡Mentira! vociferaba el otro. Todos, argumentos que hemos escuchado enésimas veces. Si fuera una canción sabríamos la letra de memoria. Lo que sí me llamó la atención fue que el primero no dijo ni una sola palabra sobre la crisis económica en que nos encontramos ni la deuda que nos han dejando en herencia. El segundo dijo un poco más. Una (1) oración que decía: ‘cuando seamos estado nos van a mandar muchos millones de dólares’ y la frase al final de la columna que decía: ‘hay que echar esto pa’lante’. Ni una oración sugiriendo como sacarnos de este lio que ellos mismos comenzaron. Tanta materia gris para tan pocos resultados. Me pregunto. ¿Qué importancia puede tener el estatus si no tenemos dinero para comprar el pan nuestro de cada día? ¿Cuántas familias en la I...

El Issue está Resuelto

Llevamos más de cien años buscando como entrarle a los Estados Unidos. Entrar como un estado, claro, porque ya somos parte. Propiedad para ser exactos. Y llevamos todos estos años equívocos en la estrategia y el empeño. Increíble pero cierto. Pues yo encontré la solución. Simple, rápido y del menor inconveniente. ¡Es genial! Ya verán. Vamos a anexarnos a otro Estado. Sí. Otro Estado. ¡Viste! En vez de tratar de ser un nuevo estado de la unión, vamos a buscar convertirnos en un condado – o varios condados – de otro Estado. No hay que darle tanta vuelta constitucional ni pedirle permiso al Presidente ni al Congreso. Por ejemplo: Puerto Rico, un County de Florida. O convertirnos en un Borough de New York. Serian, entonces: Brooklyn, Bronx, Queens, Manhattan y Puerto Rico. Una cosa natural. Basta con la aprobación de la legislatura estatal, el gobernador del estado y ¡ya! somos parte. Aunque pienso que para nosotros lo mejor sería un estado pequeño como Rhode Island. Ellos se benefician ...

No Soy de Aquí, Yo Soy de Allá

En una revista impresa en papel, de las que puedes llevar para leer en el tren, repiten un chiste que según el autor está de moda en la Habana, Cuba. Le preguntan a un niño “¿Qué quieres ser cuando grande? Luego de pensar unos compases respondió: ¡Extranjero!” Me parece escuchar el acento, ese único de la Habana. Pasada la merecida gracia del chiste, me quedó un pensamiento sembrado en la mente. En el más resumido resumen, en filosofía tiene un nombre más elegante, lo que ese niño no quiere ser es él. Él está en la mejor disposición de ser cualquier otro menos él. Esto es común, para mí al menos. Están los acólitos occidentales de sectas hindúes que visten como hindú, se pintan como hindú, comen como hindú y quieren que uno los imite. O sea, que uno imite a un fulano que está imitando a otra raza y cultura. No sé si para otros, pero para mí alguien que quiere ser extranjero no es que quiere ser otro, sino qué lo que no quiere es ser él. Lo que me trae al pitiyanqui. ¡Dios me libre! ¡No...

¡Hasta los Americanos nos están Copiando!

¿Cual es el peor momento para entablar una discusión franca sobre la descolonización de Puerto Rico? ¿Durante un año de elecciones? ¿Cuál es el peor momento para entablar un diálogo en Washington sobre el mismo tema? ¡Durante un año de elecciones! ¿Cuándo decidió la Casa Blanca comenzar con el tema de la descolonización? Meses antes de un año de elecciones. ¿A quien le interesa llevar a la mesa de discusión el tema de la descolonización de Puerto Rico durante un año de elecciones? ¿Ah? A nuestros astutos líderes, que piensan que polarizando los electores, se mueven los indecisos a un lado y otro. Y contando con el miedo sembrado por años, a ser una república, los propulsores de la anexión sueltan el cuco fantasmagórico de una Independencia malograda y apocalíptica, junto a una asimilación bucólica, buscando como único propósito, continuar con su guiso, continuar en el poder. Pues ahora, el congreso americano pospone la discusión del tema para la sesión del 2008, año de elecciones. Qu...

¡Saca la bandera que por ahí vienen las elecciones!

No sé si es pura coincidencia o casualidad, pero no hace mas que acercarse las elecciones que enseguida los políticos sacan las banderas del ‘estatus’. ¡Y la creatividad que ejercen en formular una versión, o nuevo sabor, de su estatus favorito! Desde la Estadidad Jíbara durante el siglo pasado, hasta hoy que se están tratando de inventar un tipo de Colonia Soberana. Cada cuatro años dicen lo mismo y hacen lo mismo, y como sabemos ya, no sucede nada. Parece que el ‘issue’ del estatus solo lo usan para embobar a los seguidores de ese ideal y hacer que voten por un candidato. Pues yo voy a proponer mi propia solución al asunto este del estatus. Propongo que los americanos nos devuelvan a España. La Restitución. Que nos regresen a donde estábamos en el 1898. Yo creo que es más fácil para el Congreso devolvernos a España que cedernos la Independencia, o integrarnos a la Nación como Estado. Es una gestión que libera la conciencia y responsabilidad del político norteamericano. Para España, r...

Papá, ¿qué es una colonia?

Aunque la respuesta expedita estaba estacionada en la punta de la lengua, titubeé al contestarle. No estaba seguro a que se refería. Claro todos sabemos lo que es una colonia, pero como se lo explicas a un preadolescente que te tira la pregunta sin previo aviso en medio de un noticiario internacional. Además, el estatus hace décadas que no está en ‘issue’. ¿Por qué me hizo la pregunta? ¿Tendrá una agenda escondida? ¿Qué me preguntará después? “Tú eres como una colonia”, le dije. “Una colonia es como ser un hijo. Tienes tu cuarto, tu espacio. Dentro de ese espacio puedes hacer lo que te parece, si mantienes las reglas generales de la casa. Pero en la casa tú no mandas.” “¿Y porque hablan tan mal de ‘la colonia’?” “Bueno porque a veces los padres son muy estrictos y no te permiten hacer nada sin permiso, ni en tu cuarto.” “Si los papás son buenos, no es tan malo n’a.” “Bueno, pero tampoco es que puedes estar viviendo en la casa de tus padres toda la vida.” “¿Por qué no? Tú, ¿me vas a bot...

Hablando con Tomás Huerta IV

“Yo no entiendo para qué tanto gobierno”, me dice Tomás con su usual intensidad. “Si con dos suizos y un japonés se administra esta Isla.” La luz de cuaresma pintaba el paisaje y la brisa te salpicaba con el olor del salitre. “Sabes lo que yo haría”, me dice Tomás después de una pausa. Como siempre Tomás no requirió de un “¿Qué?” para continuar. “Yo buscaría la Independencia para San Juan. Para el Islote, del puente Dos Hermanos hasta el Morro, una república. La Republica de San Juan Bautista. Independiente del Estado Libre Asociado, seguimos con los Estados Unidos, que cuiden la muralla y los fuertes, inclusive las plazas, pa’ no tener que gastar en eso. Pero libre de esta gente, politiqueros ineptos, que nos están llevando a la ruina. Mira, le cobramos alquiler por el uso de la Fortaleza y los otros edificios históricos que usa el gobierno, podemos cobrar renta por el Capitolio, nada, lo que dijo Rubén que iba hacer con las bases, no es que se vayan es que nos paguen por estar aqu...

Me mordió la Ley de la Mordaza

Me siento orgulloso de haber sido ‘baneado’ del foro de Zonai. Pero, me tengo que preguntar ¿porque? No hay una sola mala palabra, ni nada grosero, ni siquiera hablo de nadie en particular. A continuación lo re-imprimo para que tomen su propio juicio. ¡Qué me lo encontré en la calle! Andaba por detrás del departamento de estado cuando los empleados botaban la basura. Entre el camión, el viento, y la prisa de los empleados por completar la tarea, cayó una bolsa, se abrió un poco como por el lado, y varios papeles lograron escapar a la acera. Nadie los buscó, y a unos pasos frente a mi, se detuvo lo que parecía ser una fotocopia de una carta. Miré el papel, me fijé en el timbrado, y al ver el sello oficial del ‘Department of State’, doblé las rodillas y la recogí. Sin mala intención. Para botar el papel a la basura. Por mi madre. Ese fue mi único interés. El ave que mas abunda es el ave-riguao, y yo pensando que fuera algo importante, antes de botarlo, me puse a leer. ¡Se me rizaron los ...