Sabemos que la Junta de Planificación no planifica nada, que la Oficina de Protección Ambiental no protege a nadie, que la Oficina de Gerencia de Permisos reparte los permisos como si fueran a pasar de moda y que el Instituto de Cultura… bueno, mejor ni hablar del Instituto de Cultura. Si alguien no está de acuerdo conmigo, a continuación detallo la evidencia. Un desarrollador compró una finca de 120 cuerdas clasificada como terreno agrícola de primera, con áreas pantanosas e inundables, perfecto para la siembra. Y el desarrollador, alegando que allí no se sembraba, que solo se ponía a pastar ganado y la caña que por tiempo se cosecho allí tuvo que haber dañado el terreno, por tanto, concluyó él, se tiene que reclasificar el terreno como uno comercial y otorgarle los permisos para construir un nuevo centro comercial con espacio para 3,000 automóviles. ¡Como si el área noreste de la Isla necesitara otro centro comercial! Y a pesar de que el Departamento de Agricultura hace claro...
Puerto Rico es una isla en algun lugar del mar caribe cuyos habitantes insisten es un país.