A falta de hierba para los camellos (cortaron la grama en El Morro) me puse a cavilar sobre los Reyes Magos. Me puse en su lugar. No para la Epifanía sino en su entorno y realidad. No puede haber duda que para que tres individuos se logren encontrar en un lugar específico del desierto, tenían que ser astrónomos y matemáticos. Sabios por demás. Además eran viajeros, lo que para la época significó ser aventureros. Visitaban ciudades imperiosas y culturas radicalmente diferentes. Me los puedo imaginar conversando frente a la hoguera, ese primera noche de encuentro. Compartiendo lo que debió ser una enormidad de conocimientos y experiencias. Siendo el mundo como es, posiblemente conocían a un mismo tabernero en Alejandría. El desierto y las estrellas refinaron su propósito y como lograrlo. No eran reyes, no hay rey sin sequito. Punto. Ni eran tan sabios en las cosas mun...
Puerto Rico es una isla en algun lugar del mar caribe cuyos habitantes insisten es un país.