Skip to main content

Federalización

Uno de los vocablos contemporáneos que más me gusta es la palabra despelote. Es casi onomatopéyica. Y es descriptiva del gobierno que nos aqueja. ¡Despelote! Me encanta.  El despelote que provoca continuamente este gobierno me hace preguntar si hay, realmente, un plan estratégico específico o si es simplemente una incapacidad general para gobernar la Isla.

Por un tiempo pensé que al gobernador le mentían y que por eso la realidad palpable lo contradecía. Pero, ya no puedo seguir creyendo que los mentirosos sean los que tiene a su alrededor. Tiene que haber una mejor explicación. Los jefes de agencia terminan teniendo que renunciar a sus puestos por haber seguido sus instrucciones, a sus ayudantes los abuchean en la calle y ha logrado enemistarse con prácticamente todos los sectores de la sociedad civil.

Alegar que la presunta Vía Verde, un proyecto que ha sido rechazado casi unánimemente, que como poco – si es que prospera - se va a tardar cinco años en implementarse, como la solución al problema de las exorbitantes facturas de la AEE raya en lo imbécil o en creerse que el pueblo es imbécil.  A menos, que la intención sea estimular el despelote.

Por los últimos 50 años la isla de Puerto Rico ha luchado, con más o menos éxito, por alcanzar una autonomía política y legal, una autarquía camino a la descolonización y este gobierno junto a sus astutos líderes está haciendo lo contrario, acudiendo cada vez más al gobierno federal como los rescatistas de este despelote social y político que ellos mismos han creado. ¿Será posible que su plan de inducir una mayor condición colonial tenga el objetivo de transformarnos por fiat accompli en un estado federado? ¿Será posible que piensen que los doscientos años de historia de esa república constitucional no cuentan? ¿O será que llanamente no tienen puta idea de lo que es gobernar un pueblo, para el pueblo?

Yo creo que si siguen así lo que van a conseguir es que el próximo gobernador de la Isla lo nombre el Presidente de turno. Sabes dios, a lo mejor nos vendría bien.

Comments

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...