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Papá, ¿qué es una colonia?

Aunque la respuesta expedita estaba estacionada en la punta de la lengua, titubeé al contestarle. No estaba seguro a que se refería. Claro todos sabemos lo que es una colonia, pero como se lo explicas a un preadolescente que te tira la pregunta sin previo aviso en medio de un noticiario internacional. Además, el estatus hace décadas que no está en ‘issue’. ¿Por qué me hizo la pregunta? ¿Tendrá una agenda escondida? ¿Qué me preguntará después?

“Tú eres como una colonia”, le dije. “Una colonia es como ser un hijo. Tienes tu cuarto, tu espacio. Dentro de ese espacio puedes hacer lo que te parece, si mantienes las reglas generales de la casa. Pero en la casa tú no mandas.”

“¿Y porque hablan tan mal de ‘la colonia’?”

“Bueno porque a veces los padres son muy estrictos y no te permiten hacer nada sin permiso, ni en tu cuarto.”

“Si los papás son buenos, no es tan malo n’a.”

“Bueno, pero tampoco es que puedes estar viviendo en la casa de tus padres toda la vida.”

“¿Por qué no? Tú, ¿me vas a botar?”

Ganas me dieron de decirle: ‘¡Si! Tan pronto termines de estudiar. P’a que voy a tener un vago en la casa.’ Pero me quedé callado, pensando ¿que tiene eso que ver con la colonia?

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