Skip to main content

Hablando con Tomás Huerta IV

“Yo no entiendo para qué tanto gobierno”, me dice Tomás con su usual intensidad. “Si con dos suizos y un japonés se administra esta Isla.” La luz de cuaresma pintaba el paisaje y la brisa te salpicaba con el olor del salitre. “Sabes lo que yo haría”, me dice Tomás después de una pausa. Como siempre Tomás no requirió de un “¿Qué?” para continuar.

“Yo buscaría la Independencia para San Juan. Para el Islote, del puente Dos Hermanos hasta el Morro, una república. La Republica de San Juan Bautista. Independiente del Estado Libre Asociado, seguimos con los Estados Unidos, que cuiden la muralla y los fuertes, inclusive las plazas, pa’ no tener que gastar en eso. Pero libre de esta gente, politiqueros ineptos, que nos están llevando a la ruina. Mira, le cobramos alquiler por el uso de la Fortaleza y los otros edificios históricos que usa el gobierno, podemos cobrar renta por el Capitolio, nada, lo que dijo Rubén que iba hacer con las bases, no es que se vayan es que nos paguen por estar aquí.”

Mi sonrisa enseñaba los premolares.

“Esto puede ser perfecto. Mira, con los alquileres de edificios públicos, y un peaje en los puentes, a dos pesos el carro y a peso el peatón, nadie en San Juan va a tener que trabajar. Un paraíso tropical. Un verdadero paraíso tropical.”

Pensé en decirle que escriba al Departamento de Estado pero el sol, la brisa, y el salitre exigieron silencio.

Comments

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...