Skip to main content

Topsy-turvy

Ya no me quedan dudas de que es inexorablemente cierto de que el mundo está patas arriba. Y en la Isla si no estamos bien amarrados al techo podemos estrellarnos la cabeza contra el piso. Los Capitalistas están quejándose de los obreros que no quieren cooperar en esta terrible situación económica. Quiere ello decir: bajarse los sueldos y abandonar derechos adquiridos. Claro que las uniones van a decir que no. Es lo mismo que pedirle al Industrial que se rebaje el sueldo y renuncie al bono prometido.

“No es culpa mía que las cosas estén tan mal.”, dice igual el Industrial que el Trabajador.

Se hizo una ley para ayudar al pobre a obtener su hogar-propio: unos incentivos que facilitan la compra para alguien con recursos limitados. Básicamente para los que viven alquilados. Ahora se quiere revisar la ley para que los especuladores puedan aprovecharse de los incentivos y comprar esas casas como inversión. Para alquilarlas claro. ¿A quién? A los que no tienen casa y tienen que vivir alquilado por no tener los recursos para comparar su hogar.

¿¡Eh!? ¿No son esos los mismos para quienes se creó esa ley de incentivos?

¡Y sigue! Unos líderes de la descalificada unión de maestros se quejan de la nueva imposición que no permitirá a que un maestro tome vacaciones, sabática, licencia para estudios o viajar, sin que se encuentre y se coloque otro maestro en sustitución del maestro que pretende ausentarse. Obviamente la idea es los estudiantes no se quedan sin maestro. Se hace igual de obvio que al líder de gremio no le importan los estudiantes.

"No es mi culpa", repite el líder, "que los estudiantes se queden sin clases o maestros." “¡Yo tengo mis derechos!” gritan los ‘maestros’. ¿Y los estudiantes? ¿No?

Y todo esto lo hayamos entre las primeras 20 páginas de un mismo periódico. El de ayer. Creo.

Comments

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...