Votar o no votar es la encrucijada que tenemos de frente. Tenemos que decidir si hacer la diligencia ciudadana para ir y marcar la papeleta o quedarnos tranquilos en familia. Como todo en la Isla, la respuesta depende del color con que te vistes. Para los estadistas es fácil. ¡Tienes que ir a votar! Si este gasto millonario va a servir para algo, todos los estadistas de fundamento tienen que votar. Sin importar el partido que usualmente apoyan. Este censo (o conocimiento), realmente es fundamental para que los todos partidos puedan desarrollar estrategias acertadas para las próximas elecciones. O sea, que a todos les conviene que el censo sea genuino. Que pinte una realidad. (Los porcientos y estadísticas son maná del cielo para los asesores y consultores políticos.) Para el que viste de verde, ya el Re...
Anoche soñé que la estadidad había ganado por 3 millones de votos. El universo electoral votó por la estadidad. Solo los niños que no podían votar no votaron. Más que unánime, la estadidad ganó: ¡UNÁNIME! Enseguida llegamos al día siguiente y todos los que votaron, los 3,ooo,ooo, se amasaron en San Juan, de la Fortaleza para abajo, a esperar la estadidad. Fue impresionante ver todos aquellos seres mirando al cielo como si fuera a llegar la segunda venida. Pasó la mañana sin mayores espavientos y solo unos pocos de aquellos ‘millonarios’ se fue a su casa a esperar la bienvenida. En la tarde, el gobernador respaldado por su familia se asomó al balcón, alzó los brazos y anunció a viva voz: ¡La estadidad está en camino! El eco de los altoparlantes tomó minutos en llegar al final de los esperanzados. ¡Está en camino! repetían muchos. La cacofonía de tantas voces repitiendo a ...