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¡Ya le vieron la costura!

Decía mi tío Perico que la gente habla de lo que sabe. De cosas, como carros, televisores, relojes, joyería. De otra gente, los vecinos, el compañero de trabajo, el marido de fulana, etc. Y también hay unos pocos que hablan de ideas. En nuestra Isla hace ya tiempo que no se escucha una idea nueva, o vieja pero inteligente. Todo lo que habla es sobre lo que se consume, se gasta, o el malbarato de los ‘otros’.

Pensar que el discurso político de esta Isla se torna agresivo y agitado por una cirugía plástica. ¡Al paredón con el Jefe! ¿Por qué se hizo una cirugía con dinero de otro? ¡Que importa! Es acaso más importante esa cirugía, ¿que los miles de millones que irresponsablemente nuestros astutos líderes han tomado prestado a cuenta de nuestro trabajador? ¿O más importante que la falta de servicios a los pacientes de SIDA? ¿O que los viciosos asesinatos que son victimas nuestros hijos? ¿O de los paupérrimos servicios de salud pública? ¿Cuál es la medida de importancia? ¿El ventajismo populista?

Además, si se saca al Jefe, ¿a quien vamos a poner? ¿Al que lo acusa?

Cuando Pedro habla de Juan, dice más de Pedro, que de Juan. Eso también me lo enseñó mi tío Perico.

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