Skip to main content

Igual que la gallina, las noticias viejas tienen mejor sabor.

Yo prefiero leer el periódico de anteayer. Las noticias son como el vino, con el tiempo descubres el gusto o la importancia de la noticia. ¿Cuantas primeras planas hemos leído que nunca llegaron a ná’? Posibles escándalos que quedaron callados, calumnias que quedaron impunes, decisiones absurdas que tan pronto llegó el primer ser pensante se revocaron. El pan nuestro de la informática boricua.

Por eso prefiero darle un par de días a la noticia, arrejuntar las opiniones ofrecidas por vecinos y transeúntes, esperar a ver si sale en la Comay (por cierto el mejor noticiero político en la Isla), y a fin de cuentas, saber antes de abrir el periódico que noticia tiene futuro. ‘En la página 2 hay un párrafo que se puede leer, en la 6 hay un reportaje importantísimo, y no te pierdas el editorial donde hablan de Bush.’

No estoy criticando al periodista que frecuentemente, sin preparación en el tema, se tiene que lanzar a las 11 de la mañana, a cubrir una conferencia de prensa donde nuestros astutos líderes hablan disparates. Y obligado después a darle sentido y orden a una calumnia envuelta en mentira, recubierta por una salsa de envidia y despecho.

De hecho no estoy criticando a nadie. Es que prefiero leer lo que sé que es noticia en vez de repasar páginas con titulares sugestivos, muchas letritas negras, y cero contenido.

Por cierto, ¿habrá un santo para los periodistas? Pa’ prenderle una vela.

Comments

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...