Skip to main content

¡Última Hora!

            Un rotativo de la capital colocó en su portada la denuncia, irrefutable, de que el gobierno no sabe cuadrar una chequera. O sea, que ¡nadie tiene puta idea de cuánto dinero queda en la cuenta! Y continúa el periodista revelando que nadie, de entre todos los que viven del gobierno, nadie tiene una solución igual de irrefutable que el evidente descalabro que se está revelando. Hasta ahí llega el cuestionamiento del periodista. Muy bien. En resumen, de lo único que hay certeza es que el dinero, los $72 mil millones, se lo fututearon.
            Pero se quedan otras interrogantes sin atender. ¿Por qué este gobierno se ha tardado 30 meses en descubrir lo que todo el mundo sospechaba desde hace casi 10 años? ¿Porque cada tanto tiempo sacaban de la manga una supuesta solución universal, a sabiendas que al final no soluciona nada? ¿Estaban tapando el cielo con la mano o han estado encubriendo algo o a alguien? ¿Falta más aún por desembuchar?  No puedo creer que exista tanto ente estúpido en el gobierno. Al contrario. ¿Será verdad que no hay dinero?
            Y la pregunta que pide letras mayúsculas: ¿cómo es que nadie a cargo se dio cuenta de lo que estaba pasando? Si un rotativo pudo identificar con nombre y apellido los responsables por la deuda impagable ¿cómo es posible que los legisladores, tanto de la mayoría como de la oposición, no vieran que se estaba sobregirando la cuenta de reserva? Bobos no son.
            Entonces ¿cómo se explica que la legislatura estuviera creando entidades públicas ‘fantasmas’ como la Corporación para el Financiamiento Público? ¿Para subvertir las limitaciones constitucionales? ¿Para manipular los mercados de inversión? ¿Para seguir ofreciendo dádivas al elector sin tener con que pagarlo? ¿Sin darse cuenta? ¿Nadie? Really?
            No hace falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que aquí hay algo que huele podrido.


Comments

Popular posts from this blog

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...

Traducción al Lenguaje Boricua del Mensaje del Presidente de la Junta Fiscal al Pueblo de Puerto Rico (Perspectiva, El Nuevo Día, 8 de marzo de 2017)

           “ Estamos en un momento crucial para Puerto Rico.”             [ Está bien mala la cosa, mucho más mala de lo que nos imaginamos .]                            “En solo días, la Junta... certificará un plan fiscal...”            [ Vamos a imponer una Ley Fiscal.]            “ Una ruta al principio difícil...”             [ Los que trabajan y rinden planilla son los que van a cargar con el muerto, porque ni los políticos que botaron el dinero, ni el congreso que abandonó su responsabilidad fiduciaria con la Isla, van a poner un centavo.]                 Pues se acabó lo que se daba. Con...

Sueño de Una Noche de Verano

            Anoche soñé que la estadidad había ganado por 3 millones de votos. El universo electoral votó por la estadidad. Solo los niños que no podían votar no votaron. Más que unánime, la estadidad ganó: ¡UNÁNIME! Enseguida llegamos al día siguiente y todos los que votaron, los 3,ooo,ooo, se amasaron en San Juan, de la Fortaleza para abajo, a esperar la estadidad. Fue impresionante ver todos aquellos seres mirando al cielo como si fuera a llegar la segunda venida. Pasó la mañana sin mayores espavientos y solo unos pocos de aquellos ‘millonarios’ se fue a su casa a esperar la bienvenida.             En la tarde, el gobernador respaldado por su familia se asomó al balcón, alzó los brazos y anunció a viva voz: ¡La estadidad está en camino! El eco de los altoparlantes tomó minutos en llegar al final de los esperanzados. ¡Está en camino! repetían muchos. La cacofonía de tantas voces repitiendo a ...