Skip to main content

¡Última Hora!

            Un rotativo de la capital colocó en su portada la denuncia, irrefutable, de que el gobierno no sabe cuadrar una chequera. O sea, que ¡nadie tiene puta idea de cuánto dinero queda en la cuenta! Y continúa el periodista revelando que nadie, de entre todos los que viven del gobierno, nadie tiene una solución igual de irrefutable que el evidente descalabro que se está revelando. Hasta ahí llega el cuestionamiento del periodista. Muy bien. En resumen, de lo único que hay certeza es que el dinero, los $72 mil millones, se lo fututearon.
            Pero se quedan otras interrogantes sin atender. ¿Por qué este gobierno se ha tardado 30 meses en descubrir lo que todo el mundo sospechaba desde hace casi 10 años? ¿Porque cada tanto tiempo sacaban de la manga una supuesta solución universal, a sabiendas que al final no soluciona nada? ¿Estaban tapando el cielo con la mano o han estado encubriendo algo o a alguien? ¿Falta más aún por desembuchar?  No puedo creer que exista tanto ente estúpido en el gobierno. Al contrario. ¿Será verdad que no hay dinero?
            Y la pregunta que pide letras mayúsculas: ¿cómo es que nadie a cargo se dio cuenta de lo que estaba pasando? Si un rotativo pudo identificar con nombre y apellido los responsables por la deuda impagable ¿cómo es posible que los legisladores, tanto de la mayoría como de la oposición, no vieran que se estaba sobregirando la cuenta de reserva? Bobos no son.
            Entonces ¿cómo se explica que la legislatura estuviera creando entidades públicas ‘fantasmas’ como la Corporación para el Financiamiento Público? ¿Para subvertir las limitaciones constitucionales? ¿Para manipular los mercados de inversión? ¿Para seguir ofreciendo dádivas al elector sin tener con que pagarlo? ¿Sin darse cuenta? ¿Nadie? Really?
            No hace falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que aquí hay algo que huele podrido.


Comments

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...