Skip to main content

¿Quién Mató la AEE?


            Nuestros políticos nos quieren hacer creer que los malvados en esta situación de crisis son los unionados que no quieren ‘sacrificarse’ como lo están haciendo ‘todos los demás’. Nos quieren hacer creer que los ‘jugosos’ bonos y beneficios - que esos mismos políticos le otorgaron por contrato - es el origen del problema. Si los unionados doblan el lomo todo se resuelve. Si la idea es todos sacrificarse ¿por qué el gobernador no renuncia a su salario? Ya que le pagan todo, chefs, mozos, la compra y el ‘Dry Cleaner’. Le pagan el carro, el chofer, los gastos de viaje, mensajería, ama de llaves y el celular.

            Si el gobernador fuera una persona seria, echaría su sueldo al ruedo, los primeros 100 mil en sacrificio para entonces retar a ‘todos los demás’ que aporten. Lo mismo con los legisladores que por voto ciudadano mayoritario se les ha exigido una legislatura unicameral y la creación del legislador ciudadano, sin sueldo. ¿Y? ¿Cuál es el sacrificio que están aportando ellos? Pero, los empleados unionados ¡sí se tienen que sacrificar! ¡Cueste lo que les cueste!

            La verdad, hoy día indiscutible, es que la Autoridad de Energía Eléctrica está en bancarrota, igual que el país, por causa de los sueldos de lujo de los altos ejecutivos nombrados por los mismos políticos, la paupérrima administración, el recurrir a préstamos para tapar rotos, la corrupción interna y el ya afamado ‘Cartel del Petróleo’. Está clarísimo que la bancarrota no fue provocada por el bono de $1,000 y otros beneficios que reciben los empleados unionados.

            Si tenemos todos que sacrificarnos, el pueblo junto a los unionados,  ¿por qué no reducen los salarios de ejecutivos de gobierno a la mitad, de un promedio de $100,000 al año a la mitad: $50,000? Lo mismo con los legisladores, todos a la mitad del sueldo. Quizás de esa forma podemos estar más confiados en que los que buscan trabajar para el gobierno o en la política, sea porque quieren servirle al país, no para servirse del país. 

Comments

Popular posts from this blog

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

Japi Beldei

Quiero darles las más profundas gracias a todos los amigos que se acordaron   de mí. También quiero agradecerles a mis enemigos que no se acordaran de mí. Para los que deseen saber qué cumplí, deben seguir con la siguiente formula. Cuenten las letras de mi nombre y apellido (solo el primer apellido que si no se pone muy difícil). A ese total le añaden 13 y después le restan seis. Dividan el restante por dos y sumen a una de las mitades el tamaño de sus zapatos. Los primeros dos números son mi edad, si les salen tres números deben empezar a comprar zapatos   más pequeños.   ¡Gracias! ¡Y   Mucha Felicidades para Todos!