Skip to main content

¡No Hay Quien Gane!

“Justicia para el consumidor” lee el titular del periódico. Ávido por encontrar justicia me puse a leer el reportaje. Unos investigadores periodísticos descubrieron lo que todos sabemos hace tiempo. Que la Autoridad de Energía Eléctrica lleva años cobrándonos demás. Desde el 2006 se está incluyendo el pago de un arbitrio sobre el combustible utilizado para generar la electricidad a pesar de que en 1941 se dejó claro que ese combustible no paga arbitrios. Claro, ellos encontraron evidencia inequívoca. Nosotros, todos los demás, simplemente tenemos la insólita factura. (El rumor es que se querellan 3,786 consumidores a la semana.)

Pero eso no es el asunto. El asunto es que habiéndose probado los hechos se nos va a compensar. Creo que es razonable describir como bizantino el procedimiento para recompensar al consumidor. ¡Aquí va eso!

Pues ahora, la dirección ejecutiva de la AEE le va a exigir a los suplidores del combustible un crédito por ese arbitrio. Una vez la AEE se querelle, los suplidores hacen su contabilidad para luego radicar una planilla revisada al Departamento de Hacienda y requerirle en crédito el dinero que pagaron demás. Una vez Hacienda determine, luego de su propia investigación, cuanto fue el arbitrio que estuvo demás, Hacienda le otorga el crédito al suplidor. Este suplidor a su vez le pasa entonces ese crédito a la AEE. Y una vez completado todo este procedimiento le toca al consumidor recibir su crédito.

No sé porque, pero me sospecho que ese crédito va a llegar como en octubre del 2012. Y alegarán los políticos en campaña: “¡Promesa cumplida!”

Comments

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...