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Me llegó por correo*

corrupción:

Como todos sabemos, la corrupción no es un fenómeno de los tiempos modernos, aunque es posible que en los últimos años, con la eclosión de las comunicaciones electrónicas, se haya tornado más evidente. Los romanos ya empleaban el adverbio corrupte; Cicerón decía judicare corrupte para aludir a la forma en que ejercían su función algunos magistrados. Corruptum era en latín el participio pasado del verbo corrumpere (arruinar, echar a perder). Plauto y Cicerón llamaban corruptor, -oris a aquel que cometía el delito de soborno o el de cohecho, es decir, aceptar sobornos, y también al que violaba a alguna de las vírgenes vestales. Todas estas palabras se derivaban del verbo latino rumpo, rumpere (romper, violar, transgredir), emparentado morfológicamente con el sánscrito ropayati, del mismo significado, y se derivan del indoeuropeo reup- (arrebatar, arrancar algo de las manos de alguien). Como vemos, la corrupción es muy antigua y, según podemos ver en los enlaces siguientes, no se ha extinguido, aunque haya funcionarios honestos que así lo creen:

Corrupción en España
Más sobre la corrupción en España
Corrupción en Venezuela
Corrupción en el Uruguay
Corrupción en la Argentina
Corrupción en México

*copia exacta del correo distribuido por La Palabra del Día.

Comments

Tom Epps said…
Gran amigo Pepe, ahora parece que trabajas para una casa de diccionarios de definicion de palabras.

Pero siempre seguire tus escritos, aunque los de tema local me gustan mucho mas.

Abrazos,

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