Skip to main content

Para ver películas DVD

En el toca disco presiona OPEN y coloca el disco. Vuelve y presiona OPEN para que cierre. El aparato reconoce el disco y se ajusta automáticamente.

En el televisor buscas el IMPUT (botón verde del remoto del TV) y buscas el HDMI 1, al par de segundos aparece la imagen del toca disco. Dice Sony Home Theater.

Entonces oprimes PLAY en el control remoto o en el toca disco (es más fácil de encontrar PLAY en el toca disco porque tiene un pequeño botoncito para el no-vidente). El volumen también se controla desde el remoto.

Para regresar a la TV, tienes que cambiar el INPUT (botón verde de remoto del TV) hasta encontrar la señal del satélite S-VIDEO. En el toca disco oprimes el botón de FUNTION hasta que aparezca en la pantallita del toca disco TV/VIDEO. El volumen lo controlas con el remoto del toca disco.

Comments

Anonymous said…
Ok ya sabes como ver un DVD, pero que tal si quiero grabar mi programa de television favorito utilizando el DVR que te vende la compania de satelite, para eso tienes que tomar un curzo de 1200 hrs pasar tres examenes oral, escrito y practico esperar 6 meses a que te llegue la certificacion que te certifica como experto en grabacion de programacion televisiva luego de eso el proximo paso es llamar a tu vecino pagarle 10 pesos para que te ponga a grabar tu programa favorito y wuala te puso a grabar el programa equivocado.

Popular posts from this blog

La Llamarada Enciende La Pantalla

          Hace poco más de una década el programa dramático Lucy Boscana de WIPR-TV levantó la cabeza y demostró lo que son capaces los artistas y técnicos del patio. Revolución en el Infierno (2004) estableció el parámetro de calidad en la producción de televisión para la Isla. Al fin, 12 años más tarde, el canal vuelve a levantar la cabeza. Pero esta vez embiste.           La producción se titula La Llamarada , novela del afamado escritor boricua Enrique Laguerre, que todos conocimos en la escuela. Adaptada para la pantalla por Roberto Ramos-Perea, el dramaturgo puertorriqueño de mayor importancia y trascendencia internacional desde René Marqués.           La adaptación resume de una manera sencilla y fluida la complicada trama de la novela. Pero más importante aún es que al finalizar las dos horas de proyección quieres ver más. Quieres saber más de la historia...

¡En Defensa de la Colonia!

            Necesito agradecerle a todos los que han comentado mis ‘terapias’, esté o no de acuerdo con el comentario, porque el primer paso siempre es dialogar sobre cualquier asunto. Es tratar de entender, más allá de los estribillos partidistas, qué busca el ciudadano que desea un estatus sobre otros; a qué realmente le teme de los otros posibles estatus y a la vez buscar, sin vítores ni banderines, aclarar cualquier posible confusión o contradicción con hechos verificables. Yo empezaría a conversar sobre la colonia. Lo actual, por obligación, tiene que ser el punto de partida. Primero, es el único estatus que hemos tenido. El único que conocemos. Y ha sido así por 500 años.             Estamos de acuerdo que el estatus colonial es deshonroso, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Si miramos a nuestro alrededor, todo lo que vemos, bueno, malo o indiferente, se logró como colonia. El Expres...

ELA La Land

            La única alternativa de estatus congruente para la Isla es la Independencia. Es lo ‘natural’. El mejor ejemplo somos nosotros mismos. Una vez alcanzas la adolescencia y pierdes los miedos de la niñez,  el deseo de libertad te mueve a la larga, a mudarte de la casa de tus padres. Esa búsqueda por la libertad se traduce a poder tomar tus propias decisiones sobre lo que haces, a dónde vas, con quien te juntas, qué ropa te pones, etc. Es un deseo prácticamente genético, instintivo. Universal.             Sin embargo la curiosa realidad en nuestra Isla es que la expresión nacionalista comúnmente asociado a los países independientes (repúblicas/naciones), se atesora en la cultura pero no se extiende a la política. Esa expresión nacionalista lo acaparó el PPD y su ELA.             Pero, el partido en su fundamento es asimilista. ...