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¡¡Que qué!!

Lo cierto es que nuestros astutos líderes viven en otro lugar que no es Puerto Rico. ¿Hasta cuando este manojo de politiqueros va a seguir malgastando los pocos recursos económicos que tiene nuestra Isla? La cosa está tan mala y tan mala, que le dan ganas a uno a meterse en la política, buscarse una plaza de senador, o mejor aún de asesor a uno o varios senadores, y recostarse a engordar. (A engordar, sí, porque yo no he visto a ninguno, o ninguna, ponerse flaco, o flaca, en la legislatura.)

¿Setenta y cinco millones de dólares para elegir un gobierno? Ese chorro de manganzones cuyo quehacer diario es un desprestigio para todos los puertorriqueños. Y esos setenta y cinco millones no incluyen imprevistos, ni gastos administrativos, ¡ni el costo de las primarias! Que son once millones adicionales, que se van a gastar para averiguar quien manda más en el partido.

¡Vergüenza debería darles!

Retomemos la aritmética. 75 + 11 = 86. Divide 86 por los electores y sale a $86.00 por voto. O sea, cada elector paga $86.00 (americanos) para tener el derecho a votar. ¡Yo que no puede ver el concierto de Ricky Martin porque no tenía para pagar el boleto! ¿Y voy a pagar $86.00 para escoger entre guatemala y guatapeor? ¡Y para colmo de males, después les tenemos que seguir pagando sueldo, ropa, zapatos, casa, y comida!

Yo creo que es mejor idea declarar las próximas elecciones nulas. Seguimos con el mal gobierno que conocemos, y le damos esos millones a Ricky Martin para que ofrezca conciertos gratis en toda la Isla.

Así, por lo menos, le sacamos algún provecho a ese dinero.

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